La gratitud como estilo de Vida

Un equipo de neurocientíficos, hicieron un estudio en base a los testimonios de personas que
sobrevivieron al Holocausto nazi, descubriendo que cuando nos sentimos agradecidos se
activan áreas cerebrales vinculadas con la cognición moral y los juicios de valor subjetivos. Esto
los llevó a mapear cómo el cerebro humano experimenta la gratitud. (Esto se encuentra en
los vastos archivos de la USC Shoah Foundation)
Al generar sentimientos de gratitud activamos el sistema de recompensa del cerebro,
localizada en un área llamada “Nucleó Accumbens”
Jim Burns, Fundador y presidente de Home Word, una organización sin fines de lucro que
ayuda a padres, pastores y líderes con capacitación y recursos prácticos, dice lo siguiente:
“Cuando hablamos de gratitud creo que hay dos tipos de personas en el mundo. Están los que
se quejan y están los que son agradecidos. Es interesante notar que, casi universalmente, la
persona que se queja es mucho menos feliz que la persona agradecida…Al estudiar la gratitud
he aprendido una idea muy útil: el agradecimiento es la clave que desbloquea tus emociones
depresivas. No puedes estar agradecido y deprimido al mismo tiempo. Son emociones
opuestas. Puedes estar triste, herido o enojado y aún ser agradecido; pero no puedes estar
deprimido y aún estar agradecido. El apóstol Pablo dijo «den gracias en toda circunstancia,
porque esta es la voluntad de Dios para ustedes en Cristo Jesús» (1 Tesalonicenses 5:18). Pero
para muchos de nosotros cultivar la actitud de agradecimiento no es fácil. A través de los años
hemos aprendido a quejarnos en la mayoría de las circunstancias… Los cristianos tenemos una
razón especial para adoptar la actitud de gratitud porque sabemos que, pase lo que pase,
nuestra vida está en las manos de Dios. Fue Jesús quien dijo, en efecto: «Así que no te
preocupes por el mañana». Dios también se ocupará de tu mañana». (Ver Mateo 6:34). Dicen
que toma tres semanas formar un hábito y otras tres semanas para consolidar ese hábito. En
mi lucha por desarrollar el hábito de la gratitud, probé un experimento que llamé «Terapia de
agradecimiento».”
Es por esto que les animo, aun en medio de lo que estamos viviendo, buscar los pequeños
detalles que nos hacen estar agradecidos, porque solo así vamos a poder ver la vida con mayor
alegría.
Saludos Cordiales,
Mtr. Ma. Luisa Almeida
Neuropsicóloga – Coordinadora del DECE

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