Al acercarse estudiantes o personal médico, se evaluarán síntomas tales como fiebre, dolor, náuseas, vómito, diarrea, entre otros.
De acuerdo con la valoración médica, el estudiante podrá permanecer en la institución, retornar a casa para reposo o ser remitido a su pediatra, médico familiar o especialista.
En el caso de estudiantes, la institución se comunicará con los padres de familia para informar las recomendaciones pertinentes.